sábado, 22 de febrero de 2014

El mundo al revés, niñas que se embarazan para dejar de estudiar


http://blogs.elpais.com/escool/2014/02/el-mundo-al-revés-niñas-que-se-quedan-embarazadas-para-dejar-de-estudiar.html

La educación tiene el poder de dar o quitar mucho más que conocimientos a los niños. El saber les da seguridad en ellos mismos y motivación para aspirar a un futuro mejor. Una educación deficiente hace que, a veces, se vuelve el mundo del revés. Es lo primero que se piensa cuando se conocen, por ejemplo, las causas de muchos embarazos tempranos. Un informe cuantitativo y cualitativo realizado en América Latina y el Caribe por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela, por un lado, que la tasa de fecundidad entre chicas es en esta región mucho más elevada que el promedio mundial (se producen 80 nacimientos por cada mil adolescentes en Latinoamérica frente a 55 de media en el mundo) y, por otro, que “en muchas ocasiones el embarazo es una vía de escape para las adolescentes que consideran que la educación no va a alterar su futuro, así que quedarse en estado para no ir a la escuela tiene gran sentido para ellas”, señala el informe.  Esta región es la única que ha sufrido un aumento de la fecundidad adolescente en los últimos 30 años. Se calcula que las madres adolescentes darán a luz en esta década a más de 20 millones de niños.


"Tomé precauciones durante el primer mes. Después dejé de hacerlo. Tenía esa idea loca de que debía tener un bebé”, dice una las madres entrevistadas para el estudio, que dio a luz a los 16 años.
El embarazo es para muchas adolescentes una salida a su insatisfacción. Son jóvenes de familias desfavorecidas socioeconómicamente. Y no ven que la educación pueda alterar su futuro. Se quedan embarazas aposta porque se sienten solas y porque la escuela no les ofrece mucho, lo que les hace perder el interés por aprenderPiensan que teniendo un niño y dejando el colegio se convertirán en adultas, dejarán de estar solas, encontrando estabilidad en su familia, se sentirán valoradas en su entorno y darán un sentido a su vida. Las madres adolescentes estudian entre dos y cuatro años menos que el resto de las chicas. Entre el 70% y el 90% de las adolescentes (entre 15 y 19 años) que tienen un niño de adolescentes abandonan la escuela en América Latina. Sin embargo, entre las que no son madres a esas edades el abandono temprano se sitúa entre el 14% y el 35%.
Muchas de las madres adolescentes que entrevista este estudio “decidieron no usar métodos anticonceptivos, a pesar de conocerlos, para quedarse embarazadas y dar por fin un sentido a sus vidas”, explica el informe. Además, son chicas quemayoritariamente ya tenían malos resultados académicos antes de quedarse embarazadas y esa fue una de las razones por las que no consideraron seguir estudiando. Pero las pocas madres jóvenes con buenos resultados académicos sí concluyeron la educación secundaria.
"No malquiero a mi hijita, pero hubiera preferido no quedar embarazada tan temprano; habría preferido esperar un poco más”, se lamenta otra madre adolescente.
En conclusión, las políticas educativas no pueden limitarse a informar sobre cómo no quedarse embarazada y a dar acceso a los anticonceptivos. En las capas sociales más desfavorecidas, con esto no es suficiente. En Latinoamérica y seguramente en muchas otras partes de mundo. Las adolescentes necesitan ayuda bien a través de programas de asesoramiento que les ayuden a mejorar su autoestima y a construir una identidad clara y positiva bien de apoyo escolar de profesionales que, por un lado, fomenten su interés por el aprendizaje y por la repercusión positiva que puede tener en sus vidas  a medio plazo y, por otro lado, que las ayuden a mejorar su rendimiento y las motiven para no abandonar los estudios.
Muchas entrevistas en este estudio lo dicen claro: si alguien les hubiera ayudado, no se hubieran quedado embarazadas tan pronto para dejar la escuela. Y solo las políticas educativas, bien encaminadas, bien dotadas económicamente y pegadas de verdad a las necesidades de la sociedad tienen el poder de evitar estas situaciones. De evitar un mundo al revés.

* * * * *

Interesantísima nos ha parecido esta noticia del periódico El País, que sin duda nos lleva a una reflexión a cerca de la educación; pero no nos referimos a la educación en sí  de las niñas -eso se da por supuesto y la autora lo deja muy claro-, nos referimos a la educación del profesorado.
Desde hace un tiempo en la Asociación Inspiración Femenina Tian trabajamos en el proyecto que hemos llamado Femninología, una manera de abordar la "salud en femenino". La mujer enferma por una causas diferentes a las del varón, debido a las condiciones históricas y sociales que le ha tocado vivir; por ello, el diagnóstico y enfoque de un tratamiento es distinto. Este enfoque, sin duda, creemos que puede mejorar enormemente las posibilidades de una mejora de salud en la mujer.
Del mismo modo, creemos que la educación debe tener un "enfoque de género". 
Habría que empezar por las madres y el entorno familiar. Las madres son las primeras en creer que hoy en día  es lo mismo tener un niño que una niña; ¡eso no es igual ni en los países desarrollados! 
Y, por supuesto, que esta educación debería ser de especial relevancia en el profesorado. ¡Sí! Educar a los educadores. No es igual tener en el aula a chicos que a chicas. Conocer muy bien los problemas del entorno de esos jóvenes, saber la lacra ideológica que sobre ellos pesa, sería la primera asignatura a ofrecerles para que los alumnos alcancen una identidad al margen de los estereotipos sociales que sobre ellos gravitan.

En otro aspecto, la noticia nos hace referencia a adolescentes de países de Latinoamérica. ¿Pero pensamos que nuestras adolescentes están muy lejos de esto? La situación no es tan dramática en cuanto a maternidad se refiere, por una cuestión muy clara y es que las adolescentes europeas tienen anticonceptivos a su alcance. No obstante, buscan otras "triquiñuelas".El interés por los estudios de una adolescente "media", de clase "media" europea, es muy mediocre, en general. Las excepciones siempre existen. Tienen la cabeza llena de ropa de firmas y entre "mangos" y "a-zaradas", transcurre su competencia por ser aún la más guapa, la más atractiva. Lamentablemente el espacio de sus cabezas no está lleno de buena literatura si no de libros de príncipes encantados, aunque un poco "vampirescos" sean. 
Aún se sigue viendo en el "chico" y en la "boda" la opción de liberarse de una formación porque parece que ésta nos hiciera menos atractivas o nos hiciera perder tiempo; un reloj de arena la sociedad pone en marcha  desde que nacemos y  nos avisa cruelmente a su debido tiempo de que "se nos está pasando el arroz".
Desde este grupo venimos insistiendo desde sus orígenes y  hasta la saciedad que la educación y formación de las niñas es la única vía para que dejen de ser meras hembras reproductoras. 
Si, a pesar de una buena formación profesional y cultural, vemos en  médicas, arquitectas, ingenieras, abogadas, economistas, traductoras,  víctimas emocionales por el hecho de ser mujer, podemos imaginar ¡cuánto -en materia de cultura- nos queda por recorrer a las mujeres! Una cultura que no nos haga eruditas si no que nos de una perspectiva de nosotras mismas como seres inteligentes- emocionalmente hablando- capaces de proyectarse en un futuro sin las lacras sociales que han hecho de nosotras muñequitas de escaparte; eso sí ¡siempre en rebajas!

Publicado por Inspiración Femenina Tian.



lunes, 17 de febrero de 2014

Maria Moliner


domingo, 16 de febrero de 2014

MARIA MOLINER




     María Moliner, autora de un diccionario  de uso del español conocido como María Moliner. Una mujer de la historia de la que rescatamos el dar a luz una idea, un proyecto,  una mujer que define al libro como "la ventana maravillosa por la que uno se asoma al mundo", una mujer perseverante, cuidadosa del detalle de la palabra, un testimonio de lo femenino. A continuación les ofrezco un link en el que  podemos ver  un video sobre la vida de esta fe mina.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/maria-moliner-los-libros/987624/

Inspiración Femenina Barquesimeto

jueves, 13 de febrero de 2014

Novedades sobre el manejo de plazas de guardería en Alemania

Por Ursula Kessler



Bueno, parece que otra vez la mujer –en esta ocasión vamos a poner un ejemplo desde Alemania- es carne de cañon de los que mandan.

Miren: En el año 2007 la Unión Europea decidió una amplificación masiva de plazas de guardería.  En el 2008 el “Bundestag” aprobaba esta nueva ley. Consecuencia: Hoy, en el 2014 hay incontables guarderías vacías. Claro, ahora se intenta a la fuerza llenar las guarderías.
Desde hace un tiempo, se puede escuchar a especialistas en diversos medios de comunicación decir: “Que los padres no sean tan importantes para la educación de los pequeños, y que los profesionales sean mucho más capacitados y por lo tanto los niños tendrían que ir lo antes posible a las guarderías para poder estar con otros niños y poderse desarrollar mejor.”

Resulta que estudios de médicos e investigadores independientes los cuales se han realizado durante decenas de años llegan a resultados totalmente distintos.

Parece que nos quieren vender una “Matrix” artificial porque dicen que ser padres es una actividad después del trabajo, o sea cuando hemos retribuido nuestra actividad remunerada. Y esto nos lo cuenta, aunque es obvio que estamos diseñados para vivir con los hijos desde hace miles de años, compartir la vida diaria con ellos, vivir en grupos. Esta sensación de protección, ese anhelo lo llevamos en cada una de nuestras células.

Además nos quieren hacer creer que, si nosotras, las mujeres no queremos dejar los niños en las guarderías -lo que implicaría no tener que ir a trabajar-, nuestro destino seria una falta de posibilidades de cultivarse, que nuestra vida seria aburrida, una miseria, una monotonía. Cuando en realidad no sería muy difícil organizar las condiciones de trabajo y costumbres sociales de tal manera, que nosotras podríamos permitirnos gozar de los primeros años con los niños, sin –por lo tanto- ser discriminadas.

Tercero: Se dice que no se puede vivir bien, si solamente una persona –normalmente el hombre- trabaja. Aquí creo, que se ha generado -por parte de los que les interesa una consciencia en la población- a posta, para que consumamos más.

Cada vez parece más normal en Alemania que los niños, cuando apenas cumplen 1 año, se las llevan a instituciones oficiales. Las madres que optan por otro camino se les señala como cluecas, sospechosas, gandulas, vagas, porque se supone que no quieren enfrentarse con la “verdadera” vida del trabajo.

Si contemplamos el instinto de protección innato para nuestra descendencia, no es difícil entender, que para la mayoría de las madres resulta bastante difícil dejar sus críos en la guardería a tan temprana edad. Para que –no obstante- lo hagan, debe de haber una presión económica muy fuerte y además una manipulación permanente por parte de las telecomunicaciones. Así surge que padres, aunque no tengan presiones económicas, se deciden a dejar el cuidado de sus niños en manos ajenas, en manos de personas, que “saben” lo que hay que hacer.

A este respecto queremos añadir un dato un tanto curioso. En el año pasado una cadena grande de droguería alemana se ha disuelto y ha dejado miles de desempleados. La empresa empleaba mayoritariamente mujeres. Estas mujeres, que antes vendían lavavajillas, cremas, pasta de dientes, bueno todas las cosas que lleva una droguería… pues, muchas de estas mujeres ahora van a ser o ya son empleadas en las guarderías. ¿qué tal?

jueves, 6 de febrero de 2014

CHRISTINE DE PIZAN

Por Lola Bahr

La primera escritora profesional de la historia y gran defensora de los Derechos de la Mujer en la sociedad.
CHRISTINE DE PIZAN (Venezia 1362- Monastero di Possy 1431)




Cada vez tenemos más acceso a poder conocer y saber un poco más de las vidas de las “ancestras femeninas”; cuyos testimonios son siempre motivo de reflexión, de valoración, de ánimo, y de un sin fin de sensaciones que sus vidas despiertan en aquellos que las leen; sin dejar de resaltar que el conocer un poco de lo vivido por otras nos acerca entre nosotras.

La mujer que me ha sorprendido esta vez, ha sido Christine de Pizan; escritora, poetisa, filósofa y humanista italiana. Se considera la primera escritora profesional y muchos la reconocen como la precursora de la mujer actual. En plena Edad Media, reclamó dignidad y respeto para las de su género y fue una gran defensora de los derechos de las mujeres en la sociedad.

Parece ser que lo tenía muy claro, y desde pequeña ya tuvo una fuerte inclinación hacia la escritura y la lectura. Cabe mencionar que el entorno favoreció las inquietudes de Christine, ya que su padre (consejero del Rey Carlos V) y el Rey Carlos V le permitieron un libre acceso a la biblioteca real del Louvre, fundada por el mismísimo Carlos V, una biblioteca única en Europa y una permisión excepcional para su época. La nobleza de la corte, también la apoyó en su profesión de escritora, lo cual es de agradecer.
Su padre tenía muy claro que ayudaría a Christine a que fuera bien educada en literatura y cultura; una alegría para la protagonista de este artículo y para futuras mujeres.

A los 15 años se casa y tiene una vida familiar tranquila junto al marido y tres hijos. Pero esta situación se vio alterada cuando el marido, el padre y uno de sus hijos mueren. No se sabe exactamente como de seguidas fueron estas muertes, pero sí se sabe que la situación se dificultó para ella, al verse sola a cargo de los hijos y una madre qué cuidar.
Situación que en esa época se solventaba con otro casamiento o la entrada a una orden religiosa; a lo cual Christine se negó y siguió con su futuro de escritora.
  

Su perseverancia dio sus frutos, pudiendo culminar su primera obra por encargo; una elegía del Rey Carlos V, por la cual recibió una suma interesante de dinero, pudiendo así continuar con su profesión.
Se convirtió en una escritora con mayúsculas y con sus obras mantuvo a su familia.
La más representativa es el libro “la Ciudad de las Damas”, un alegato a favor de la mujer para la que reclama un lugar en el mundo, así como una clara crítica a la misoginia imperante en el mundo medieval. Estimula a las mujeres a que sean fuertes y que salgan de los estereotipos sexuales. Presenta una sociedad utópica y alegórica, en la cual la palabra Dama significa no una mujer de sangre noble sino de espíritu noble, mujeres santas, heroínas, poetisas, científicas y reinas que ofrecen un ejemplo de creatividad y potencial que como mujeres pueden ofrecer a la sociedad.

También introdujo un tema muy original para su época; hombres y mujeres son iguales por naturaleza en cuanto a sus capacidades intelectuales; solo la educación, el rol social y las circunstancias hacen la diferencia aventajando al hombre y relegando a la mujer a un segundo plano. Con este ejemplo, podemos ver claramente que era una mujer con una mentalidad muy avanzada para su época.
Pasó de la temática amorosa a temas más comprometidos como la política, la historia, la moral, la filosofía y el derecho de la mujer en la sociedad.
Y realizó un trabajo sobre una contemporánea suya, Juana de Arco. El único trabajo escrito que se conoce hasta ahora, hecho mientras Juana aún vivía.


A sus sesenta y cinco años se retira a un convento y a desde ahí se desconoce la fecha en que muere, pero probablemente es entre 1430-1431.

miércoles, 29 de enero de 2014

LA WEB CANCELA EL SEXO


Il web cancella il sesso: «I diciottenni non fanno più l’amore»
L’allarme dell’andrologo padovano Carlo Foresta: «I teeenager di oggi preferiscono il web al contatto sessuale diretto»

Tanto internet e poco sesso per i diciottenni di oggi. È l’allarme lanciato dal professor Carlo Foresta nell’ambito della presentazione del Progetto andrologico permanente, tenutasi ieri mattina a palazzo Moroni. Dieci anni di ricerca sui fattori di rischio del sistema endocrino-riproduttivo e più di 7.257 giovani intervistati per una campagna di prevenzione che coinvolgerà anche quest’anno quarantotto istituti scolastici della Provincia.

Gli studi del team coordinato da Foresta hanno evidenziato una serie di problemi sociologici che hanno influito sull’atteggiamento sessuale. Primo fra tutti l’utilizzo di internet come unica fonte di informazione: otto ragazzi su dieci, infatti, hanno dichiarato di basare la propria “cultura sessuale” sulla ricerca su Google. «Internet è un mezzo potentissimo ma può diventare altrettanto pericoloso» ha sottolineato Foresta. «I ragazzi preferiscono l’esperienza multimediale al contatto sessuale diretto. E se da una parte sono aumentati i casi di Sexual addiction (ipersessualità) per l’uso spropositato di materiale pornografico, dall’altra i giovani non hanno più voglia di fare l’amore».

I dati sono preoccupanti: nel 2013 il desiderio ipoattivo è stato evidenziato nel 10,3 % dei casi di disturbo della funzione sessuale, contro l’1,7 % del 2004. Il 60% dei diciottenni, inoltre, ha già avuto esperienze sessuali complete, con un’elevata percentuale di rapporti non protetti. Rispetto al 2004 è cambiato pure lo stile di vita: l’87 % degli intervistati fa consumo di alcol, il 40 % fuma (31% nel 2004) mentre il 72% ha provato almeno una volta hashish e marijuana, con una lieve riduzione nell’assunzione delle droghe “pesanti”.


Il Progetto andrologico permanente, sostenuto dalla Provincia, dall’Università e dall’Ufficio scolastico provinciale, proporrà inoltre una rivoluzionaria campagna di sensibilizzazione contro la violenza sulle donne, partendo dall’educazione del maschio. Ed è un tema che Carlo Foresta tratterà con particolare attenzione al Convegno che si terrà oggi pomeriggio nella sala Rossini del Pedrocchi: «La nostra intenzione è insegnare agli uomini a sconfiggere l’atteggiamento di superiorità e prevaricazione nei confronti della donna» ha aggiunto. «La violenza è un problema del maschio e l’educazione deve partire direttamente dai banchi di scuola. La nostra campagna vuole formare un giovane consapevole e coerente che abbia un rapporto equilibrato e paritetico con il mondo femminile. Il segreto sta nel riconoscimento delle differenze. Ribadisco il concetto con un piccolo riferimento shakespeariano: se salviamo Otello, possiamo salvare anche Desdemona».

LA WEB CANCELA EL SEXO
Un estudio sobre hombres adolescentes que prefieren no tener relaciones sexuales

Un estudio realizado por el profesor Carlo Foresta de la Universidad de Padova llega a la conclusión que los jóvenes de 18 años prefieren el internet a las relaciones sexuales físicas. Desde hace diez años que investiga sobre los factores de riesgo del sistema endocrino reproductivo masculino, ha realizado el estudio en más de 7.257 jóvenes entrevistados para una campaña de prevención que iniciarán este año en 40 Institutos de la Provincia de Padova.

Los estudios del grupo coordinados por el doctor Foresta han evidenciado una serie de problemas sicológicos que han influido en el comportamiento sexual. En primer lugar el uso de internet como única fuente de información: ocho jóvenes de diez han declarado de basar su propia cultura sexual en la búsqueda a través de Google.

“Internet es un medio potente, pero puede convertirse en peligroso”. Ha enfatizado Foresta. “Los jóvenes prefieren la experiencia virtual al contacto sexual directo y si por una parte han aumentado los casos de adicción sexual por el uso desproporcionado de material pornográfico, por otra parte los jóvenes ya no tiene deseos de “hacer el amor”.

Los datos son preocupantes, en el 2013 la baja actividad de deseo sexual fue de un 10.3% en el caso de los desordenes de funciones sexuales, a diferencia del 1,7% del 2004. El 60% de los jóvenes de 18 años ya han tenido experiencias sexuales completas, con un elevado porcentual de relaciones sin protección.

En relación al 2004 han cambiado los comportamientos en cuanto al estilo de vida. El 87% de los entrevistados consumen normalmente alcohol, el 40% fuma (30% en 3l 2004), el 72% han probado al menos una vez drogas como la marihuana o el hashish, y ha habido una leve reducción en cuanto al consumo de drogas “duras”.

El proyecto andrológico permanente sostenido por la provincia de Padova, la Universidad y el departamento escolar provincial propondrá una campaña de sensibilización contra la violencia a la mujer, partiendo de la educación al varón. Para este objetivo se están realizando conferencias y convenciones en la ciudad.


“Nuestra intención es enseñar a los hombres a dejar de lado la actitud de superioridad y prevaricación con respecto a la mujer. La violencia es un problema del varón y la educación debe partir directamente de las aulas de clase. Nuestra campaña desea formar un hombre con conciencia y coherente que tenga una relación equilibrada y par con el mundo femenino. El secreto está en el reconocer las diferencias”.

Sofia Casanova


Junto con Emilia Pardo Bazán y Concha Espina, la gallega Sofía Casanova forma parte de la tríada de mujeres que, en el 75 aniversario de la aparición de la revista Blanco y Negro, figuran entre los escritores, poetas y periodistas seleccionados en el especial dedicado a las letras que se publica. Entre ellos, Rafael Alberti, Antonio Machado, Ramón Gómez de la Serna, Ramón Pérez de Ayala o Juan Ramón Jiménez, un elenco importante de la cultura española. De las 33 figuras incluidas en el cuadro de honor del suplemento, solo se reseñan estas tres mujeres.
Si Pardo Bazán y Concha Espina son mujeres ampliamente conocidas en la sociedad actual, no ocurre lo mismo con Sofía Casanova, y ello a pesar de los interesantes actos, estudios y escritos realizados por particulares en los últimos años, como la biografía que escribe Rosario Martínez Martínez, o la organización de actos por parte de instituciones como, la Casa del Lector y el Instituto Polaco de Cultura que en fechas recientes hicieron un homenaje a la escritora en forma de mesa redonda. También en el último año se ha estrenado el documental A maleta de Sofía, película que narra una parte de la vida de la autora. Asunción Bernárdez Nodal, en Sofía Casanova en la I Guerra Mundial: una reportera en busca de la paz de la guerra, realiza un estudio del pacifismo en su obra, desde la óptica cristiana y desde su condición de mujer.
Sofía Casanova sin embargo fue ampliamente conocida y también reconocida por sus contemporáneos. En 1906 es elegida miembro de la Real Academia Gallega. Se la agasajó en vida. Sus conferencias fueron aplaudidas por hombres y mujeres. El hecho de ser la única española en las conflictivas Tierras de sangre, dispuesta a narrar sus peripecias, sus posturas personales frente a los conflictos, sobre todo el de la I Guerra Mundial y la Revolución rusa, hizo que fuera tratada de heroína, al convertirse como en alguna ocasión se la ha llamado en “notaria de la realidad”.
Fue una mujer culta, muy conocida en los ambientes literarios de la época. De profunda tradición católica, mantuvo posturas a favor de Franco durante la Guerra Civil Española. En diciembre de 1938, declaraba a La Voz de Galicia, con ocasión de su marcha a Varsovia, que estaba convencida de que el golpe de Estado provocado por un sector del Ejército traería momentos de desarrollo y esplendor a España: “Creo en el caudillo como se cree en un ser superior, y la suerte de España guiada por él será la más grande y más fecunda de nuestra historia”. Este apoyo, que se contradice en ocasiones con su experiencia vital y profesional, no explicaría el porqué la dictadura la olvidó después de esa manera. Ni sus novelas, ni sus poesías, ni sus artículos periodísticos, de gran agudeza en sus análisis políticos, lograron sobrevivir a la segunda mitad del siglo XX. En realidad, no lograron sobrevivir al nazismo.
 En desacuerdo con la República y profundamente monárquica, rompe con ABC, de cuya cabecera fue cronista durante la I Guerra Mundial y la Revolución rusa, cuando a la edad de 80 años manda su primera crónica después de la invasión polaca de 1939. Con gran esfuerzo por su ceguera, consigue escribir un artículo que, como única respuesta por parte del director del periódico, Luca de Tena, obtiene la negativa a publicar “nada que vaya en contra de los alemanes”. En palabras de su nieto, esta respuesta constituyó una muerte en vida. Desengañada de los suyos y atrapada en el totalitarismo que sufrió Polonia, primero nazi y después soviético, Sofía fue apagándose en su longeva y apasionante existencia.
Sofía Casanova, en realidad Sofía Guadalupe Pérez Casanova (A Coruña, España, 1861-Poznan, Polonia 1958), fue una escritora de novela y poesía, autora de obras de teatro y cartas. Fue también traductora, hablaba cinco idiomas, y publicaría además de en España, en Francia, Polonia y Suecia. Trabajos que compaginó con el periodismo, escribiendo artículos para los periódicos ABC, El Liberal, La Época y El Imparcial entre otros, y fuera de nuestras fronteras  en el New York Times o en la Gazeta Polska. Aunque Carmen de Burgos fue pionera, como mujer, en el reporterismo de guerra, al cubrir para el Heraldo de Madrid la guerra de Marruecos en 1909, Casanova lleva a cabo la corresponsalía de la I Guerra Mundial y la revolución rusa de 1917. Realiza una entrevista a Trotski, más propia de una aventurera reportera contemporánea que de una católica conservadora de su época: “Cuando hace cuatro días me decidí en secreto de mi familia a ir al Instituto Smolny, una nevada densa y callada, caía sobre San Petersburgo. Deseaba y temía ir -porqué no confesarlo- al apartado lugar donde funcionan todas las dependencias del Gobierno Popular… Obscuras [sic] las calles resbaladizas como vidrios enjabonados y completamente solitarias a aquella hora –cinco de la tarde- tras muchos tumbos encontramos un iswostchik somnoliento en el pescante del trineo…” Sofía, en compañía de Pepa, la señora que le acompañó desde Galicia en su periplo polaco, logró entrar en el Palacio Smolny sin ningún impedimento, solo el propio rechazo y el miedo que le provocaban los marxistas, entonces llamados maximalistas. Realizó la entrevista a Trotski, ministro de Asuntos Extranjeros, y a quien Sofía consideraba como la persona más interesante de las que rodeaban a Lenin.

Gran viajera, en el sentido más completo y complejo de la palabra. La oportunidad de viajar y aprender idiomas le vino al casarse con el diplomático Wincenty Lutoslawaski. Con él, noble terrateniente polaco, diplomático y filósofo, que había venido a Madrid a estudiar el pesimismo en la literatura española, y recién casada se traslada a Polonia en 1887. Desde entonces, llevará su Galicia natal en el alma, también las tertulias y reuniones literarias, a las que le había dado acceso Ramón de Campoamor, quien además fue el que le presentó a su futuro marido en una de estas reuniones. En estas tertulias, frecuentaba la amistad de Blanca de los Ríos o de Emilia Pardo Bazán. Sin embargo, su vida quedará prendida para siempre y atrapada en un país, Polonia, y, como él, padecerá y quedará presa de los totalitarismos alemán y soviético.
El hecho de vivir en primera persona los grandes conflictos de la Europa del siglo XX, la hizo tomar parte en ellos. Fue esencialmente una defensora a ultranza del nacionalismo polaco, país por el que sintió una gran admiración y devoción. Una Polonia que desde 1795 estaba fragmentada y dividida entre Rusia, Austria y Prusia, y que está de manera continua presente en sus escritos. El 7 de abril de 1916, publicaba María de Echarri en La Acción, unas palabras de la escritora, en las que Sofía trataba de enmendar la plana al cronista de prensa Schneider:
 “Siento viva satisfacción en que la causa de Polonia se conozca extensamente en mi Patria… Polonia, mayor seis veces que Bélgica, es, de todos los pueblos mínimos arrasados y engañados por los grandes en el cataclismo actual, del que menos se habla públicamente en la Europa beligerante y la de los neutrales. Yo creo que hará obra de justicia y propaganda de la verdad, quién de a conocer, al menos en las naciones neutrales, la significación internacional de Polonia, sus aptitudes de self governements, su cultura y su indomable voluntad de vida independiente… Rompa usted señor Schneider, una lanza en pro del porvenir de Polonia, pero teniendo ‘solo’ en cuenta su ‘vivo’ e ineludible interés nacional, no los intereses de los imperios centrales o del coloso ruso, que argumentan con la fuerza de sus cañones”.
También la vemos alentando a la mujer española a ocupar un lugar en la vida pública para “mejorar, suavizar y engrandecer” la sociedad. Entendiendo la importancia de la educación de la mujer en la cultura y en la sociedad de un país:  “Nada hay que dé tan exacta idea de la cultura de un pueblo como la situación que en su sociedad ocupa una mujer. La instrucción de esta, que es factor importantísimo en el desarrollo general, se cuida extremadamente en Polonia. El estudio de los idiomas forma parte principalísima del programa educativo… la gran mayoría de las educandas habla y escribe cinco y seis lenguas europeas”. Lo escribía Sofía en 1926, aún no se había proclamado la II República en España, momento en el que llegaron algunos hitos importantes para el desarrollo de la mujer española y sistema frente al cual demuestra abierto rechazo. Mucho antes, ella había fundado el Instituto de Higiene Popular y fue condecorada con la Gran Cruz de la Beneficiencia.
Horrorizada por las atrocidades de la I Guerra Mundial, que la sorprende en la hacienda familiar de Drozdovo en Polonia, y que al ser invadida por los alemanes da lugar a una diáspora familiar que la aísla de los suyos. En estas circunstancias decide dedicarse al cuidado de los heridos, en los hospitales del frente y retaguardia. Experiencia que volcará en sus artículos, crónicas y conferencias, dando a conocer los desastres de la guerra y también la importancia y la defensa del papel de la mujer en la sociedad.
Estaba convencida de que la intrusión de la mujer en el escenario público aligeraría a las sociedades de la violencia y agresividad. Una agresividad que conoce de cerca cuando trabaja para la Cruz Roja. Es entonces cuando vive una de sus peores experiencias al ser destinada, en compañía de otras enfermeras, a recoger a 700 soldados heridos en el frente de batalla. Marcha en tren a la ciudad de Skierniewice en un recorrido difícil y duro en el que los aldeanos les advertían de no poder seguir avanzando sin riesgo de caer en manos de los alemanes: “Por el lado izquierdo aparecía todo el horizonte enrojecido por el intensísimo fuego, que no cesaba ni un instante, por el lado derecho la Rusia blanca y silenciosa… Y por fin llegamos a Skierniewice. ¡Cómo estaba aquello, Dios mío! Heridos, muertos, terror”. Y sin embargo Sofía todavía recuerda con mayor horror los últimos meses de 1915: “Cuando la ola de hambrientos, de famélicos, de extenuados, no nos dejaban curar a los cuatro o cinco mil heridos que recibíamos a diario”. Por aquel entonces ella y su familia se alimentaban de pan negro amasado con paja. Por la labor que hizo en los hospitales durante la I Guerra Mundial, fue condecorada por el zar Nicolás II con la Medalla de Santa Ana.
Vivió de cerca la revolución rusa y la lucha entre los partidarios de Troski y de Lenin. Se conmovió profundamente con el asesinato de la familia del zar, con los encarcelamientos de obispos católicos, las purgas y asesinatos, todo ello la llevaría a ser una anticomunista convencida. La revolución de Octubre, además de en sus crónicas y artículos periodísticos, quedará reflejada en De la revolución rusa de 1917; La revolución bolchevista. Diario de un testigo y En la Corte de los Zares. Del principio y del fin de un imperio.
En este año que se recuerda el centenario del inicio del gran conflicto bélico que supuso la I Guerra Mundial, cabe ocuparnos de una mujer inusual para su época, una escritora y reportera atrapada en la crudeza de las grandes guerras y conflictos del siglo XX, que murió casi centenaria, ciega y olvidada  en la gélida Polonia soviética.
"Soy la única mujer española que vengo de aquellos lugares de desolación y muerte, en donde los hambrientos cavan sus fosas y en ellas se matan con sus mujeres e hijos”.

Publicado por Inspiración Femenina Tian. 

martes, 14 de enero de 2014

BREVE HISTORIA DEL COLOR ROSA

Por Clara Restrepo
 
Y de cómo por siglos era un color asexuado, antes de convertirse en uno de los estereotipos más conocidos y ligados a la mujer.
Hay cosas de hombres que las mujeres no pueden hacer y hay cosas de mujeres que avergüenzan a los hombres que las hacen. Entre ellas el usar el color rosa.
El atribuir los colores en un modo automático a niños y niñas es uno de los estereotipos más radicados y descontados ligados a la diferencia de género. Y este estereotipo tiene una historia y una evolución, como nos cuenta “El Atlantic” en un artículo de hace unos meses (retomando el libro de la histórica Jo B. Paoleti de la Universidad de Maryland titulado “Pink and Blue: Telling the boys from the girls in America”. La primera cosa que debemos saber es que la asociación entre el rosa y lo femenino viene solo en tiempos relativamente recientes y por una elección arbitraria. Por siglos, el color rosa era asexuado.
En el siglo XVIII era perfectamente normal para un hombre llevar un vestido de seda rosa con motivos florales. Los niños y las niñas hasta los 6 años los vestían con vestidos largos de color blanco sin una diferencia sustancial entre hombres y mujeres, solamente la posición de los botones. La elección del blanco era sobre todo de naturaleza práctica, los vestidos blancos y los pañales blancos de tela eran más simples para lavar y blanquear. Más que basada sobre el sexo, la distinción de la indumentaria venía dada por la edad: diferenciaba simplemente los más pequeños de los más grandes.
El rosa y el azul, junto con otros colores pastel fueron introducidos en la ropa para niños en la mitad del siglo XIX, pero no implicaban ninguna significancia de género. Una de las primeras referencias al atribuir colores al sexo se encuentra en “Piccole Donne”, “Mujercitas” de Louisa May Alcott, donde un lazo rosa es usado para identificar la mujer y uno azul al hombre. La usanza viene definida de la misma Alcott como “moda francesa”, como para decir que no era una todavía una norma reconocida en todas partes, es más, era una especie de vicio exótico.
En estos tiempos los libros para niños, los anuncios y las tarjetas de invitación por nacimiento, el papel de regalo y varios artículos de los diarios indicaban que no se trataba de una norma y que el rosa podía ser asociado tanto a los recién nacidos fueran niños o niñas. En el 1918 “Earnshaw´s Infants´Departament, revista especializada en vestidos para niños especificaba que la regla comúnmente aceptada era que el rosa fuera para los niños y el azul para las niñas. Esto porque el rosa es un color más fuerte y decidido, más adaptado a un hombre, mientras que el azul era más delicado y gracioso, y más adaptado a las mujeres. El rosa venía visto más cercano al rojo (color fuerte y viril ligado a los héroes de batalla) mientras que el azul venía mas asociado al color del velo que representa a la Virgen María. En 1927 la revista Time publicó un gráfico que confirmaba esta tendencia y mostraba los colores más apropiados para hombres y para mujeres según los principales productores y vendedores de vestimenta en los Estados Unidos.
Entre los años treinta y cuarenta las cosas empezaron a cambiar, los hombres comenzaron a vestirse con colores siempre más oscuros, asociados al mundo de los negocios, para distinguirse de las gamas claras percibidas como más femeninas y ligadas a la esfera doméstica.
La vestimenta de los niños y de las niñas empezó a diferenciarse siempre en edades más pequeñas también por la difusión de la creciente teoría de Freud ligada a la sexualidad y a la distinción de género. Nos encontramos todavía en una fase incierta durante varias décadas, hasta la segunda guerra mundial los colores continuaron a ser utilizados de una manera intercambiable.
No es claro, como a cierto punto, en los años cincuenta, viene una precisa asignación de los colores: “podía haber sido diferente, fue una elección arbitraria” explica Jo B. Paoletti. El rosa termina por identificar a las mujeres y aparece omnipresente no solo en la vestimenta, también en los bienes de consumo, en los electrodomésticos y en los automóviles. La muñeca Barbie fue introducida en el mercado precisamente en estos años y consolidó la feminización del rosa. Un ejemplo se encuentra también en la película Funny Face de 1957, cuando un personaje inspirado en la célebre periodista de moda Diana Vreeland dedica al color rosa un número completo de su revista.
El rosa asociado a la feminidad fue fuertemente criticado durante los años sesenta y setenta con la difusión del movimiento feminista y la puesta en discusión de los roles tradicionales de género. Las mujeres iniciaron a utilizar estilos más neutros, privados de detalles asociativos al sexo. Paoletti en su libro hace notar que la crítica de las feministas no era tanto hacia el color rosa, sino porque hacía referencia a la esfera infantil. En uno de los estereotipos más importantes para el movimiento de las mujeres de la época “la mistica della femminilità”, Betty Friedan trató de dar una explicación al “problema inexpresivo” que hacía infelices y depresivas a las mujeres americanas de los años sesenta. El color rosa, en este ensayo, viene nombrado solo dos veces, cuando se habla de la “mujer infantil” que se mantiene en casa como “una niña entre sus hijos, pasiva, sin ningún control sobre su propia existencia”. Muy apreciado fue en esos mismos años y no solo por el mensaje ambientalista el comic de los “Barbapapá” donde no era casual que el padre fuera de color rosa y la madre de color negro.
Fueron los años ochenta los que impusieron definitivamente la idea de los colores que marcadamente señalaban el género pertenencia del niño o de la niña. En estos años desparecieron los vestidos unisex y se impusieron definitivamente una serie de estereotipos ligados a la infancia y al mundo de los juguetes: soldaditos y juegos de construcción para los niños, muñecas y ollitas para las niñas. Fue importante también la difusión de la diagnosis prenatal y de la consecuente posibilidad de descubrir el sexo antes del parto. A este punto, explica Paoletti, tuvieron la mejor estrategia de marketing.